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Dossier monographique
3. Políticas da imagem

La creación del enemigo: Augusto Pinochet en el cine cubano

Ignacio del Valle-Dávila

Résumés

Cet article analyse la représentation du dictateur chilien Augusto Pinochet dans le Noticiero ICAIC Latinoamericano (1960-1990), les actualités cinématographiques créées par l’Institut cubain d’art et d’industrie cinématographiques (ICAIC). Pinochet est le dictateur latino-américain le plus présent sur les écrans cubains au cours des trente années d’existence de l’émission. Son image a été associée à l’impérialisme américain et au fascisme, et dans le discours social promu par le Noticiero, il est devenu l’un des plus grands ennemis de Cuba. La menace symbolique de cet ennemi a servi d’élément de cohésion sociale autour de la figure de Fidel Castro.

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Texte intégral

Introducción

1La imagen del dictador Augusto Pinochet se hizo mundialmente famosa desde que encabezó la junta militar que derrocó al gobierno de la Unidad Popular (UP), presidido por Salvador Allende, el 11 de septiembre de 1973. Rápidamente, su estampa fue reproducida a lo largo y ancho del mundo en programas de televisión, revistas, periódicos y carteles, en forma de fotografías, archivos fílmicos y caricaturas. Contribuyeron a ello las redes transnacionales de acogida a los exiliados chilenos y de solidaridad con el país sudamericano, desarrolladas a ambos lados del telón de acero. Fuera de Chile y de las dictaduras del Cono Sur, Pinochet pronto se transformó en una de las grandes figuraciones de los dictadores del último tercio del siglo xx y en un sinónimo de las violaciones de los derechos humanos. Su imagen volvió a ganar importancia a partir de 1998, cuando fue detenido en Londres a raíz del pedido de extradición del juez español Baltazar Garzón.

  • 1 garate chateau, Manuel, “El nacimiento de un monstruo”, Caravelle, no 104, 2015, págs. 87-114. 31 d (...)

2La representación visual del dictador chileno en los medios de comunicación de Europa Occidental ya ha sido estudiada, particularmente las caricaturas del general aparecidas en la prensa de Francia y Reino Unido1. Sin embargo, no ocurre lo mismo con la representación de Pinochet en los países socialistas, en general, y en Cuba, en particular. El caso de la isla es interesante pues fue uno de los principales núcleos de la solidaridad internacional con Chile, con un papel activo en la acogida de exiliados, la denuncia de los crímenes de la dictadura y el soporte de grupos de resistencia armada chilenos. Hay que añadir que el gobierno cubano fue el mayor aliado latinoamericano de la UP, lo que acrecentó su animadversión hacia la dictadura chilena, expresada desde el primer día en los medios de comunicación oficiales. Esa denuncia fue acompañada de una monumentalización de la figura del presidente Allende, convertido en mártir de la revolución en América Latina en los discursos de Fidel Castro.

  • 2 Sus negativos, preservados en el Instituto Nacional del Audiovisual de Francia están inscritos como (...)
  • 3 gárate chateau, Manuel, “El nacimiento de un monstruo”, op. cit. pág. 89.

3En este artículo analizaré la imagen de Pinochet en el Noticiero ICAIC Latinoamericano (NIL), el célebre programa de actualidades del Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográficos (ICAIC), verdadera crónica oficial de la Revolución Cubana a lo largo de treinta años (1960-1990)2. El programa, dirigido por el cineasta Santiago Álvarez, hizo de las relaciones chileno-cubanas una temática recurrente durante el gobierno de Salvador Allende (1970-1973), para inmediatamente después denunciar el golpe de Estado en Chile y los crímenes de la dictadura, que personificó en la figura de Pinochet. Mi objetivo no es, por lo tanto, estudiar al Pinochet histórico, sino que analizar lo que Manuel Gárate llama el “Pinochet imaginado3”, es decir, la figura del dictador elaborada por los cineastas cubanos, como forma de contribuir a la creación de un imaginario cultural sobre el enemigo, en el contexto de la Guerra Fría.

1 - La imagen internacional de Pinochet

  • 4 En contrapartida, en el NIL los otros miembros de la junta militar chilena están prácticamente ause (...)

4No se podría decir que Augusto Pinochet haya sido una figura omnipresente en el NIL, pero sí fue uno de los enemigos que más apareció en las ediciones de los años setenta y ochenta. Las alusiones verbales, caricaturas, fotografías e imágenes en movimiento de Pinochet superan a las de cualquier dictador latinoamericano contemporáneo o anterior y, bien es sabido, la lista es extensa. Rápidamente, Pinochet se convirtió en la personificación del régimen chileno y, por extensión, en la de los Regímenes de Seguridad Nacional de la época4. El NIL lo transformó en el mayor enemigo latinoamericano y en una de las principales encarnaciones del mal.

  • 5 Sobre las relaciones cubano chilenas durante la UP ver: schmiedecke, Natália, “Fraguando la unidad (...)
  • 6 moine, Caroline, “‘Votre combat est le nôtre’. Les mouvements de solidarité internationale avec le (...)

5El destaque que mereció Pinochet puede ser explicado por varias razones. Entre ellas cabría mencionar, primeramente, que el gobierno cubano había priorizado las relaciones con el Chile de la UP, al punto de convertir a ese país en su principal aliado en el continente5, a raíz de ello el NIL había dado un lugar destacado a las noticias sobre Chile. De esa manera, la centralidad de la dictadura chilena en las pantallas cubanas fue consecuencia de una política de intercambios cinematográficos y culturales iniciada durante la UP. En este aspecto el caso del NIL no se diferencia de las redes de solidaridad con los exiliados chilenos que, tanto en los países del bloque socialista como en los del bloque capitalista, se beneficiaron de experiencias previas acontecidas durante el gobierno de Allende6.

  • 7 compagnon, Olivier, “Chili, 11 septembre 1973. Un tournant du xxe siècle latino-américain, un événe (...)
  • 8 En el caso europeo, las izquierdas de Francia e Italia se habían mostrado interesadas en adaptar a (...)

6En segundo lugar, el golpe en Chile tuvo una resonancia mediática que trascendió rápidamente las fronteras del país andino. En palabras de Olivier Compagnon es un “evento mundo7”, con repercusiones políticas y culturales a nivel transnacional. Ello se explica, en parte, por la atención que había suscitado previamente la vía chilena al socialismo entre las izquierdas de otros países en Europa y América Latina8. El interés por el evento mismo del golpe se explica también por cuestiones asociadas a la imagen: la violencia del bombardeo del Palacio de La Moneda y la resistencia de Allende y su entorno cargaban consigo una espectacularidad visual que fue exhaustivamente explotada por la prensa y la televisión. En el caso cubano, la atención mediática del golpe de Estado es patente si lo comparamos con la cobertura de otros eventos semejantes. La primera reacción del NIL frente al golpe de Estado en Uruguay fue un reportaje de menos de 100 segundos exhibido el 5 de julio de 1973. La primera reacción frente al golpe de Estado en Chile fue el reportaje especial de Miguel Torres, de 14 minutos, exhibido el 20 de septiembre de 1973.

  • 9 gárate chateau, Manuel, “El nacimiento de un monstruo”, op. cit., pág. 94.

7En tercer lugar, habría que considerar la propia figuración de Pinochet. Es notoria la agresividad de su expresión facial y corporal en varias fotografías y filmaciones realizadas durante las semanas posteriores a la asonada, un efecto que puede haber sido buscado por el propio dictador, por los camarógrafos y fotógrafos que llegaron a Chile desde diferentes países, o por ambos. Esas primeras imágenes de Pinochet con el ceño fruncido, el rictus severo y la mirada oculta bajo gafas de sol, muy pronto llamaron la atención de caricaturistas políticos de todo el mundo, transformándose durante años en los principales rasgos de su representación y al dictador en uno de los grandes “íconos” de la maldad de fines del siglo xx9.

  • 10 sontag, Susan, Sobre fotografia, São Paulo, Companhia das letras, 2004.

8Si la fotografía del Che Guevara de Alberto Korda (figura 1) es el ícono del guerrillero latinoamericano, la fotografía de Pinochet de Chas Gerretsen (figura 2) parece su reverso. Ambas imágenes se oponen, como si fuesen las dos caras del mismo proceso histórico que marcó la Guerra Fría en América Latina en los años sesenta y setenta. Tampoco es una coincidencia que la primera imagen se haya erigido como un modelo de belleza masculina, mientras que la segunda lo sea de la fealdad física y moral, incluso cuando, como diría Sontag, el “uso inmediato” asociado los contextos políticos de ambas fotografías fue paulatinamente suplantado o modificado por “usos subsecuentes10”.

Figura 1: Retrato de Che Guevara de Alberto Korda.

Figura 1: Retrato de Che Guevara de Alberto Korda.

Guerrillero heroico / Alberto Korda, La Habana, 1960, Leica M2 90 mm, blanco y negro.

Public Domain Mark 1.0.

Figura 2: Augusto Pinochet con gafas de sol, 18 de septiembre de 1973.

Figura 2: Augusto Pinochet con gafas de sol, 18 de septiembre de 1973.

General Augusto Pinochet en el Tedeum (Fragmento) / Chas Gerretsen, Santiago de Chile, 1973, blanco y negro.

Imagen con licencia CC BY-NC-SA 2.0.

  • 11 eco, Umberto, Historia de la fealdad, Barcelona, Lumen, 2007, pág. 185.
  • 12 Ibid., pág. 190.

9Desde el 11 de septiembre de 1973 la representación de Pinochet, por parte de sus oponentes —sean ellos cubanos, latinoamericanos o europeos—, siguió la tradición imagética y discursiva de aquello que Umberto Eco ha llamado la “demonización del enemigo11”, es decir, el destaque de los trazos más despiadados y sanguinarios de la persona representada. Según Eco, la representación grotesca y maligna del enemigo religioso o nacional ha sido una constante desde la Reforma protestante y, en el siglo xx, alcanzó un punto culminante en las caricaturas antifascistas, antinazis y anticomunistas12. Sin embargo, la demonización no se restringe al terreno de la caricatura; en el caso del audiovisual puede estar presente en diversos modos de representación (realista, melodramático, alegórico, simbolista, etc.) y en todo tipo de géneros, ficticios o no.

2 - Pinochet en el NIL: fascista, nazi, traidor

10En la representación de Pinochet en el NIL se repiten, a lo largo de los años, un número limitado de recursos audiovisuales tendientes a poner de relieve sus peores características. Participan en esas estrategias representacionales el texto leído por el narrador, los discursos filmados de Fidel Castro, las imágenes de archivo de Pinochet, las caricaturas del general y los ruidos y músicas añadidos en la banda sonora.

  • 13 Dada la ausencia de títulos en la mayoría de los noticieros, haré referencia a ellos a través del n (...)

11En todas las ediciones en las que aparece, el general Pinochet es llamado “fascista”, al punto de que casi nunca se lo menciona sin utilizar ese epíteto. La mayoría de las veces el concepto es pronunciado por el narrador del NIL; sin embargo, es también bastante frecuente que el término aflore en boca del propio Fidel Castro, cuyos discursos son profusamente reproducidos en el Noticiero. El epíteto “fascista” se extiende también a la dictadura chilena en general, sus autoridades, cómplices y agentes. Las formas escogidas admiten altas dosis de sarcasmo. Ya en el primer reportaje sobre el golpe de Estado (Edición 625, 197313) el evento es descrito como “la asonada fascista más brutal en la historia de este continente”. En esa edición, realizada por Miguel Torres, se incluye el célebre registro del argentino Leonardo Henrichsen, que en la intentona de golpe de Estado del 29 de junio de 1973, filmó su propia muerte a manos del ejército de Chile. Mientras vemos esas imágenes el narrador del NIL dice: “Estas escenas anticipan lo que serían las masacres desatadas por los fascistas meses más tarde”. En esa misma edición aparece la primera imagen de Pinochet, pero no se pronuncia su nombre. Se trata de una fotografía que la cámara recorre verticalmente. En ella vemos al general de pie en un vehículo, en uniforme de campaña y con un casco militar que deja en sombras sus ojos (figura 3 y figura 4). No pertenece al día del golpe, probablemente fue tomada el 19 de septiembre de 1971, pues guarda gran semejanza con otra fotografía sacada ese día, durante el desfile conocido como la Parada Militar (figura 5). La foto aparece dos veces, en ambas ocasiones el narrador pronuncia palabras como “fascistas” o “fascismo”.

Figura 3: Fotograma con la primera imagen de Pinochet en la Edición 625 del NIL.

Figura 3: Fotograma con la primera imagen de Pinochet en la Edición 625 del NIL.

Fotograma de la Edición 625/ Miguel Torres, Cinemateca de Cuba, La Habana, 1973, blanco y negro.

Figura 4: Recorrido por el cuerpo de Pinochet en la Edición 625 del NIL.

Figura 4: Recorrido por el cuerpo de Pinochet en la Edición 625 del NIL.

Ibid.

Figura 5: Fotografía de la Parada Militar de 1971.

Figura 5: Fotografía de la Parada Militar de 1971.

Augusto Pinochet 1971 / Guillermo Gómez Mora, Biblioteca del Congreso Nacional — Chile, 1971, blanco y negro.

Licencia CC BY-SA 3.0.

12En lo sucesivo se hablará de “Pinochet y la junta fascista” (Edición 635, 1973), “poder fascista en Chile” (Edición 675, 1974), “golpe fascista” (Edición 677, 1974), “junta militar fascista de Chile” (Edición 699, 1975), “régimen fascista de Pinochet” (Edición 766, 1976), “régimen fascista chileno” (Edición 987, 1980). El dictador es descrito como “el fascista de Pinochet” (Edición 937, 1979) o “fascista químicamente puro” (Edición 779, 1976). La mordacidad de la última expresión no debe llevarnos a pensar que busca parecer exagerada; para el NIL, Pinochet simboliza la quintaesencia del fascismo latinoamericano, una ideología que atribuye a todos los regímenes militares de derecha apoyados por EE. UU. y orientados por la doctrina de la Seguridad Nacional.

13Las imágenes y la música refuerzan los vínculos entre Pinochet y el fascismo establecidos a nivel verbal. En, al menos, tres noticieros diferentes (Edición 635, 1973; Edición 675, 1974 y Edición 1080, 1982) se repite la misma secuencia de soldados chilenos haciendo un saludo romano en presencia de Pinochet. Las imágenes proceden probablemente de la ceremonia de jura de la bandera chilena y el origen del saludo no está relacionado con el fascismo. Tampoco es exactamente igual, pues el brazo derecho no está inclinado hacia arriba, sino extendido en forma horizontal; sin embargo, el evidente parecido con el gesto fascista facilita su resignificación. A pesar de que la secuencia del saludo romano se haya usado de forma reiterada, fue mucho más común que los directores del NIL emplearan montajes, fundidos o paralelos para establecer símiles visuales y sonoros entre Pinochet y el nazismo.

14Pocas semanas después del golpe, el director del NIL, Santiago Álvarez, realizó un segundo especial de 28 minutos sobre la situación en Chile en el que aparecen cuatro fotografías diferentes de Pinochet (Edición 627, 1973). Solo la primera y la última ocupan la totalidad del plano, las otras aparecen entre recortes de prensa. Álvarez repite la primera imagen dos veces, se trata del mismo retrato con casco que ya había utilizado Torres, semanas antes (Edición 625, 1973). La última fotografía es una versión ligeramente diferente del mismo retrato con casco y, sin duda, fue sacada en la misma ocasión. Las tres veces que vemos a Pinochet en primer plano, Álvarez emplea fundidos para compararlo con viejas caricaturas de los nazis y del propio Hitler. La primera vez, la caricatura de un general nazi con casco prusiano, esvástica, monóculo y sable, da paso, por medio de un fundido, a la imagen de Pinochet. La segunda y tercera vez, un fundido nos lleva de la imagen de Pinochet a dos caricaturas diferentes de Hitler. En una de ellas se lo ve en contrapicado, con expresión orgullosa y altanera (figura 6). En la otra imagen, Hitler apunta un revólver hacia el observador, guiñando un ojo. Un año más tarde, la comparación con el nazismo volvió a hacerse presente en una noticia en la que se muestra una exposición de caricaturas titulada “El fascismo en Chile, en homenaje al presidente Allende y su pueblo” (Edición 675, 1974). La cámara recorre varias caricaturas de Pinochet con esvásticas en el uniforme o en el quepis, incluyendo una en la que se lo animaliza mostrándolo como un cuervo.

Figura 6: Fotograma del rostro de Pinochet fundido con el de Hitler, Edición 627 del NIL.

Figura 6: Fotograma del rostro de Pinochet fundido con el de Hitler, Edición 627 del NIL.

Fotograma de la Edición 627/ Santiago Álvarez, Cinemateca de Cuba, La Habana, 1973, blanco y negro.

15Otro recurso que se emplea para establecer paralelos con el nacionalsocialismo alemán es la inclusión de un himno nazi como acompañamiento musical de las imágenes de Pinochet y de soldados chilenos. La primera vez que aparece Pinochet en el NIL —nuevamente la fotografía con casco— su imagen es musicalizada con un himno en cuyo estribillo es reconocible la expresión “Hail Hitler”. La música nazi vuelve a aparecer acompañando a Pinochet y a los soldados que hacen el saludo romano (Edición 675, 1974) y mientras las imágenes muestran un apretón de manos entre Pinochet y Henri Kissinger (Edición 766, 1976). Finalmente, es posible encontrar otros recursos menos abundantes que refuerzan el efecto de coalescencia con el nazismo, como por ejemplo una fotografía de la bandera chilena junto a otra nazi (Edición 625, 1973).

  • 14 La única excepción que he encontrado es la Edición 625 de 1973 en la que se habla de “barbarie nazi (...)
  • 15 hosoda, Haruko, “The Franco Regime’s Influence On Cuba 1959-75”, International Journal of Cuban Stu (...)

16Llama la atención una ligera diferencia entre la comparación a nivel verbal, por un lado, y las asociaciones al nivel de las imágenes y la música, por el otro. Mientras el discurso verbal vincula a Pinochet con el “fascismo” en general14, la imagen y la música lo hacen con el nazismo en particular. Es interesante constatar, sobre todo, que no hay comparaciones con el nacionalcatolicismo español ni asociaciones entre Augusto Pinochet y Francisco Franco, a pesar de que la cercanía ideológica de ambos regímenes fue reivindicada explícitamente por los militares chilenos. La propia contingencia noticiosa favorecía esa comparación, pues mientras el régimen chileno acaparaba titulares por su auge, el español lo hacía por su ocaso. Sin embargo, la Revolución Cubana y la dictadura española mantuvieron una relación estratégica en los años sesenta y setenta que, más allá de sus diferencias ideológicas, incluía intercambios económicos y culturales y cierta cercanía personal entre Castro y Franco. Esa relación es uno de los más claros ejemplos de los esfuerzos del franquismo por mantener una influencia en América Latina, en detrimento de Estados Unidos15. De ese modo, la equiparación entre Franco y Pinochet habría sido poco acertada, cuando no contraproducente para los intereses cubanos. En cambio, no es sorprendente la ausencia de comparaciones con Mussolini, pues el dictador italiano nunca fue una referencia para Pinochet y, además, casi no aparece en el NIL.

  • 16 aguiar, Carolina, “Subversão, clandestinidade e farsa: o cinema de solidariedade ao Chile e suas es (...)

17La comparación con los nazis se ve favorecida por el uniforme del ejército chileno, que ha mantenido una asumida inspiración prusiana desde fines del siglo xix hasta la actualidad (figura 7 y figura 8). La semejanza visual entre las fuerzas armadas chilenas y la Wehrmacht fue puesta de relieve por un amplio número de periodistas, reporteros gráficos, cineastas y caricaturistas en los meses posteriores al golpe de Estado de 197316. Con todo, ese parecido no es la única razón que llevó a que los cubanos exploraran ese símil, pues como veremos más adelante, en el NIL se solía comparar el imperialismo norteamericano y sus aliados con el nazismo.

Figura 7: Uniformes de militares chilenos contemporáneos.

Figura 7: Uniformes de militares chilenos contemporáneos.

Efectivos del Ejército de Chile - Parada Militar 2015 / Ministerio de Defensa Nacional, Santiago de Chile, 2015, color.

Licencia CC BY-SA 2.0.

Figura 8: Uniformes de militares alemanes en 1940.

Figura 8: Uniformes de militares alemanes en 1940.

Wehrmacht, foto de recuerdo / Archiv E494 WWII, 1940, blanco y negro.

Licencia CC BY-NC-SA 2.0.

  • 17 del valle-dávila, Ignacio; aguiar, Carolina, “A via chilena em debate: análise de Compañero preside (...)

18La tercera estrategia representacional que caracteriza la imagen de Pinochet en el NIL es su asociación con el campo semántico de la traición. En los dos noticieros dedicados al golpe de Estado, se menciona que los militares chilenos rompieron el tradicional respeto a la ley y a la intervención que caracterizaba a las fuerzas armadas de Chile. Recordemos que esa tradición había sido destacada por el propio Allende en sus encuentros filmados con Regis Debray y Fidel Castro como una de las garantías de que no habría un golpe en Chile, como puede apreciarse en los documentales Compañero presidente (Miguel Littin, 1971) y El diálogo de América (Álvaro Covacevich, 1972)17. El NIL mostró esa ruptura no solo como una traición contra esa tradición, sino más específicamente como una traición contra Allende perpetrada el día del golpe. Esa traición contra el jefe de Estado fue atribuida también al Partido Demócrata Cristiano (DC), encarnado en la figura del expresidente Eduardo Frei, que fue descrito como “peón predilecto del imperialismo” (Edición 625, 1973). La idea de traición vuelve a estar presente en el discurso de Castro, recogido en el NIL, donde el comandante relata los combates en el Palacio de la Moneda. El líder cubano llega a describir con detalle el asesinato de Allende —momento cúlmine de la traición— instaurando así la tesis oficial cubana sobre la forma en que murió el presidente chileno (Edición 627, 1973).

19La insistencia con la que el NIL asocia a Pinochet con la traición es llamativa, porque hace pensar que los traicionados no fueron solo el presidente Allende y los militantes de la UP, sino también, hasta cierto punto, los propios cubanos. Es innegable que las autoridades de la isla, a comenzar por Fidel, desconfiaban de las probabilidades de éxito a largo plazo de la vía electoral seguida por Allende y llegaron incluso a criticarla; sin embargo, antes del golpe de Estado la relación entre los cubanos y los uniformados chilenos no fue negativa. En varias ediciones del NIL realizadas entre 1970 y 1973 es posible ver intercambios protocolares entre autoridades cubanas y delegados militares chilenos, incluyendo la visita a Cuba del buque insignia chileno, La Esmeralda. Es más, en el documental Introducción a Chile (1972) realizado por Miguel Torres, corresponsal del ICAIC en Chile entre 1971 y 1972, se incluye una evaluación sorprendentemente elogiosa de los militares chilenos:

  • 18 El documental tuvo poca circulación (probablemente a raíz del golpe de 1973). Según el testimonio q (...)

El ejército, vencedor en varias guerras que tuvieron lugar durante el siglo xix, fue remodelado y entrenado en las décadas finales de ese siglo siguiendo los métodos del ejército prusiano; mientras que la marina siguió un modelo inglés. Vencedor, organizado y poderoso, el ejército jugó un papel fundamental en la formación de la moderna nación chilena. Tradicionalmente las fuerzas armadas han utilizado su potencial técnico y capacidad profesional en la ejecución de obras sociales y de beneficio para el país18.

  • 19 Ibid.

20El caso de ese documental es relevante pues fue concebido, como su título indica, con el objetivo manifiesto de presentar Chile (y sus instituciones) a los cubanos. Sin embargo: el texto del filme dejaba deslizar, tras esos elogios, una sombra de desconfianza: “Entre 1953 y 1966 Chile fue el segundo país del continente latinoamericano en recepción de préstamos y apoyo militar de todo tipo de parte de los Estados Unidos19”.

21A medida que el golpe de Estado fue alejándose en el tiempo, la noción de traidor asociada a Pinochet comenzó a derivar hacia otros conceptos afines, como falso, mentiroso o cobarde. Esas características solían enfatizarse cuando se mostraba al dictador en compañía de autoridades norteamericanas o dando apoyo a la política internacional de Estados Unidos. El NIL en tales ocasiones adoptaba un tono satírico e irónico, no exento de humor. “Se cumple un año más de la traición”, afirmaba el narrador en alusión a un nuevo aniversario del golpe de Estado. A continuación, se mostraba una reunión entre Kissinger y el dictador chileno y se la describía como “la imagen de la doblez y la perfidia” (Edición 779, 1976). Poco antes, una reunión de la OEA, en Santiago de Chile, fue representada siguiendo la misma pauta mordaz y se llegó a sugerir, como forma de ridiculizarlos, una suerte de triángulo amoroso entre Kissinger, Pinochet y el delegado de la dictadura brasileña (Edición 766, 1976).

22La idea de un Pinochet mentiroso y ridículo ya había aparecido en un noticiero de 1974, donde se mostraba una caricatura del dictador con una larga nariz en alusión a Pinocho (Edición 675, 1974). El juego de palabras “Pinocho Pinochet” apareció en boca del narrador en al menos dos ocasiones (Edición 766, 1976 y Edición 987, 1980); en el primer caso para referirse a la cumbre en Santiago de la OEA, en el segundo para aludir al plebiscito fraudulento de 1980, que instauró una nueva Constitución en Chile. Ese último evento fue descrito con términos que aluden a la perfidia: “la última farsa del régimen fascista chileno”. Otra muestra burlona de la hipocresía que se le achaca al dictador son las imágenes en las que se lo ve comulgando mientras se hace alusión a las violaciones de los derechos humanos en Chile y la oposición de sectores de la iglesia católica chilena al régimen (Edición 937, 1979 y Edición 987, 1980).

3 - Cuestión de montaje

23La repetición y reaprovechamiento de imágenes es un rasgo característico del NIL al que no escapa la representación de Pinochet. Esas reiteraciones se explican, en primer lugar, porque el aislamiento internacional de Cuba dificultaba la importación de archivos audiovisuales y visuales, obligando al ICAIC a buscar triangulaciones a través de sus contactos internacionales, más aún en el caso de dictaduras anticomunistas. La documentación interna del ICAIC permite saber que ese fue el caso después del golpe de Estado en Chile.

  • 20 guevara, Alfredo, ¿Y si fuera una huella?, La Habana, Editorial Nuevo Cine Latinoamericano, 2009, p (...)
  • 21 aguiar, Carolina, “O golpe de Estado no Chile e o cinema documental no ICAIC”, Doc On-Line, 2019, S (...)

24El 12 de septiembre de 1973, un día después del putsch, Alfredo Guevara, director del ICAIC, envió un memorándum a Miguel Torres y Julio García Espinosa, con copia a Saúl Yelin sobre las directrices que deberían seguir el NIL sobre el caso chileno20. El primero de los destinatarios había sido el enviado especial del ICAIC en Chile entre 1971 y 1972, el segundo era vicepresidente del Instituto y el tercero el responsable de las relaciones internacionales. Como explica Carolina Aguiar, en el memorándum Guevara sentó las bases de la producción sobre el Chile del posgolpe y que consistiría en denunciar su carácter fascista, deconstruir el discurso supuestamente democrático del Ejército chileno y valorizar la resistencia final de Allende21.

  • 22 guevara, Alfredo, op. cit., pág. 284.
  • 23 Guevara enumera las ediciones 1, 2, 3, 4, 5, 7, 8, 9, 10, 11, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 23, 24, 2 (...)

25Guevara puso énfasis en la necesidad de conseguir urgentemente materiales para la “denuncia del carácter fascista, reaccionario del golpe militar22”. En concreto, ordena “revisar sin demora” filmes en poder de la Distribuidora Internacional del ICAIC como el documental chileno El primer año (Patricio Guzmán, 1972), examinar 23 ediciones del NIL23, buscar material chileno en la Cinemateca de Cuba, reaprovechar material del documental cubano Introducción a Chile (Miguel Torres, 1972), telefonear a México y Madrid para conseguir revistas gráficas y materiales de la TV española, contactar a la agencia Visnews y a los conocidos del ICAIC en Perú y Argentina.

  • 24 Álvarez negaba esa conexión con el cine soviético al que solo dice haber tenido acceso a finales de (...)
  • 25 andrew, James Dudley, As principais teorias do cinema, uma introdução, Rio de Janeiro, Zahar, pág.  (...)

26Como se ve, la dificultad del acceso a las imágenes fue un desafío que el ICAIC enfrentó desde el primer momento, obligándolo a reaprovechar un número limitado de archivos de diferentes épocas y orígenes. Pero la repetición de imágenes también se explica por razones estéticas: en muchos reportajes es perceptible una fuerte estilización de la imagen que la desliga de su vínculo referencial específico con un hecho determinado para interesarse por su dimensión simbólica. Salvo excepciones específicas como el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, interesa menos el acontecimiento filmado o fotografiado que la imagen de Pinochet como un emblema del mal que puede vincularse a imágenes de otros contextos. Los reportajes del NIL en los que aparece Pinochet suelen estructurarse a partir de un montaje asociativo, donde la combinación de imágenes de las más diversas procedencias sirve para proponerle a los espectadores ideas y conceptos (fascismo, traición, violencia, imperialismo, etc.) o producir en ellos sensaciones específicas (miedo, aversión, sorna, etc.). Abundan los efectos de oposición, disonancia y choque entre imágenes, así como entre imágenes y audio. En ese sentido, el NIL, al igual que muchos de los documentales de Santiago Álvarez, sigue la larga tradición del montaje iniciada por el cine soviético24. Es decir, la concepción del plano como bloque o elemento formal básico capaz de ser combinado para crear nuevos significados25.

  • 26 álvarez, Santiago, “El periodismo cinematográfico”, Cine cubano, no 177-178, 2010, pág. 35.

27Álvarez defendía esa utilización del montaje como una forma de “reelaboración” de la noticia que permitía su análisis de manera más compleja, ofreciendo interpretaciones de más largo alcance: “El empleo de las estructuras de montaje permite que la noticia originalmente filmada se reelabore, se analice y se ubique en el contexto que la produce, otorgándole mayor alcance y una permanencia casi ilimitada26”. El director del NIL reconocía, en un texto publicado originalmente en 1978, que un ejemplo destacado de ello eran las noticias sobre Chile:

  • 27 Ibid.

De igual manera los filmes sobre Chile, por ejemplo, se hicieron a partir de una materia prima netamente periodística: el registro de la realidad inmediata, tensa y convulsa del acontecer de cada día constituyó para los cineastas un imprescindible elemento para el trabajo posterior, lo que permitió ofrecer una visión de “primera mano de los hechos”. La unión de esos acontecimientos en el montaje ofreció entonces el conjunto de la realidad de Chile antes y durante el golpe fascista. Esta operación intelectual técnica, artística y política, con una nítida posición ideológica, permite que hoy, a través de obras cinematográficas, procesos políticos revolucionarios se puedan analizar de forma compleja27.

  • 28 Ibid.

28Como muestra el memorándum de Alfredo Guevara, el ICAIC enfrentó dificultades para conseguir grabaciones del golpe de Estado, lo que relativiza el alcance de la afirmación de Álvarez sobre el acceso al “registro de la realidad inmediata28” en el caso de los cineastas cubanos. Sin embargo, es notorio que para el director del NIL el registro de lo real debía ser reelaborado y reinterpretado por medio del montaje, con una finalidad política explícita. En ese sentido el NIL no solo rechazaba limitarse a informar de los acontecimientos, siguiendo los paradigmas de un objetivismo periodístico de herencia positivista, sino que buscaba abiertamente proponer un análisis militante de la realidad con un alto grado de abstracción. El caso de Chile así lo demuestra, la imagen de La Moneda en llamas se convirtió en un emblema de los golpes de Estado con apoyo de la CIA; la representación esquemática de Pinochet, en la encarnación del dictador.

4 - Una pelea cubana contra los demonios

  • 29 álvarez, Santiago, Now, ICAIC (prod.), 1965, 1 film (5 min).
  • 30 álvarez, Santiago, LBJ, ICAIC (prod.), 1968, 1 film (18 min).
  • 31 álvarez, Santiago, El drama de Nixon, ICAIC (prod.), 1971, 1 film (10 min).
  • 32 arêas, Camila, “La ritournelle États-unienne: dénoncer et rire de l’ennemi”, in Noticiero ICAIC 30 (...)

29Las mismas estrategias de representación empleadas contra Pinochet y la dictadura chilena se utilizaron contra Estados Unidos y sus presidentes. Los mandatarios norteamericanos fueron reiteradamente comparados con el fascismo y el nazismo y se les acusó de ser traicioneros, mentirosos y pérfidos. No solo eso, fueron blanco del humor ácido y la sátira que llevaba a retratarlos como torpes, brutos e idiotas. Muestra de ello son algunos de los más célebres noticieros y documentales dirigidos por Álvarez como Now!29, LBJ30 y El drama de Nixon31, pero la lista es mucho más extensa, pues durante sus treinta años de existencia hubo 434 reportajes del NIL con alusiones a EE. UU32.

30Según Camila Arêas, el enemigo norteamericano fue representado en el NIL siguiendo dos paradigmas enunciativos: denunciar al monstruo y reírse del enemigo. El análisis de la representación de Pinochet permite llegar a la conclusión de que esos mismos paradigmas fueron aplicados al dictador chileno desde el golpe de Estado de 1973. Pinochet fue mostrado como lacayo o vasallo de los imperialistas y, por consiguiente, le fue aplicada la misma estrategia de representación que a ellos, la cual hacía coincidir la demonización con la ridiculización. Sin embargo, aunque la estrategia sea similar eso no significa, como es obvio, que se le haya atribuido la misma importancia. El grado de poder del dictador chileno es evidentemente menor, como también lo fue su presencia en el NIL.

31La inmensa mayoría de las noticias sobre Allende y la UP se inscriben en las relaciones bilaterales entre Cuba y Chile. Como hemos visto la intensidad de esas relaciones explica, parcialmente, la importancia atribuida a Pinochet en el NIL en las ediciones posteriores al golpe de Estado. Sin embargo, las noticias en las que apareció el dictador no tuvieron como tema las relaciones cubano-chilenas. Solo en contadas ocasiones se hizo referencia a las hostilidades del régimen chileno hacia el cubano, como alguna declaración de Pinochet (Edición 937, 1979), eventos más bien aislados durante los 17 años de dictadura. Por otro lado, pasado el fragor de los meses posteriores al golpe o, a lo sumo, tras el primer aniversario de la muerte de Allende, dejó de interesar a las cámaras cubanas la situación interna de Chile a no ser para evocar, de manera general, las violaciones a los derechos humanos o mostrar el alineamiento de Pinochet con los EE. UU. Pinochet tuvo importancia para el NIL como una figura internacional del campo enemigo, un paradigma de la maldad del bando capitalista en el tercer mundo, pero no como una amenaza directa contra la isla. Al respecto es interesante destacar que el auge de la imagen del dictador chileno se produce en un momento en que Cuba iniciaba una política de mayor intervención y presencia en el extranjero y, en consecuencia, aumentaba el interés del NIL por los conflictos internacionales.

32Ese Pinochet diabólico nutre el imaginario de enemigos acérrimos propuesto por el NIL en su carácter de crónica oficial, frente a los que el campo socialista deberá salir victorioso, siguiendo la teleología revolucionaria. En ese sentido, Pinochet tiende a aparecer como el polo negativo de las antinomias que acostumbraba a plantear el NIL, tanto al interior de sus ediciones monotemáticas, reservadas para eventos especiales, como dentro de la estructura global de las ediciones ordinarias que abordaban distintos temas. Es común que la narración proponga una oposición entre la imagen del enemigo —Pinochet, en el caso que estudiamos— y su opuesto, el campo socialista. En el noticiero conmemorativo del primer aniversario del golpe de Estado, un reportaje sobre la represión de la dictadura —personificada en la imagen de un Pinochet amenazante—, es sucedido por otro sobre la liberación de Guinea Bissau y la caída de la dictadura portuguesa (Edición 675, 1974). La edición del NIL a mediados de 1976 con la noticia sobre la reunión de Kissinger y Pinochet termina con un reportaje sobre las conmemoraciones por el natalicio de Ernesto Guevara y Antonio Maceo, el 14 de junio (Edición 766, 1976). Reverso y anverso, fascismo y revolución, muerte y esperanza las dicotomías se expresan siempre siguiendo un maniqueísmo típico de la caricatura política y de la Guerra Fría.

33Pinochet es la némesis latinoamericana por excelencia en los años setenta. ¿Némesis de quién? En un primer nivel podría decirse que lo es del presidente Allende y de la vía chilena al socialismo. Entre 1973 y 1976 la insistencia con que las ediciones del NIL sobre Chile muestran la imagen de La Moneda en llamas y hacen hincapié en la tesis del asesinato de Allende, apuntan en esa dirección. Sin embargo, las alusiones al presidente chileno poco a poco comienzan a hacerse más escasas, mientras que las de Pinochet se mantienen. Así pues, Pinochet no es solo mencionado en función de su relación con Allende, sino también como el paradigma del militar golpista latinoamericano.

  • 33 Ibid., pág. 194.
  • 34 Tomo prestado el título del largometraje de Tomás Gutiérrez Alea ambientado en el siglo xvii, pues (...)

34Al igual que en el caso de los mandatarios estadounidenses, la construcción de Pinochet como enemigo sirve para consolidar la propia identidad revolucionaria y reforzar su cohesión interna33. En ese sentido, podría decirse que el NIL propone en un nivel simbólico una pelea cubana contra los demonios34. Pinochet es el Dictador con mayúsculas y, en ese nivel de lectura, no es la némesis de Allende, sino el reverso absoluto de la Revolución misma, personificada en el NIL por el Comandante. En las ediciones inmediatamente posteriores al golpe de Estado en Chile y en buena parte de las conmemoraciones recogidas por el NIL, la presencia de Fidel rivaliza con la de los agentes chilenos directamente involucrados e incluso la supera. El Comandante, a través de sus encendidos discursos, se encarga de relatar los pormenores del golpe, denunciar a sus responsables, alertar sobre los peligros del fascismo, monumentalizar la figura de Allende, decretar que fue asesinado y profetizar la victoria chilena sobre el fascismo. Tanto Beatriz Allende como su propio padre, Salvador Allende, parecen reconocer implícitamente ese lugar destacado de Fidel. En su discurso en la Plaza de la Revolución, recogido en el NIL, la hija del presidente asesinado divulga el mensaje que su padre le pidió que le comunicase al Comandante: “Quisiera decirles lo que me pidió les transmitiera, aquello que me confió en La Moneda bajo el fuego del combate: dile a Fidel que yo cumpliré con mi deber” (Edición 627, 1973). El presidente chileno, antes de morir, reafirma ante el líder cubano su compromiso revolucionario.

  • 35 berthier, Nancy, “Fidel Castro: un monument de celluloïd» in Noticiero ICAIC 30 ans d’actualités ci (...)
  • 36 Ibid. pág. 294.

35Como ha indicado Nancy Berthier, la omnipresencia de Castro en el NIL lo convierte en uno de sus principales hilos conductores. De acuerdo con Berthier, el NIL construye un “monumento de celuloide” de Castro a través del seguimiento de sus actos oficiales y extraoficiales, la cobertura de sus discursos y, de modo general, la presencia imponente de su “cuerpo político”, es decir, de su cuerpo “en constante representación del poder35”. De esa forma, el espacio noticioso “monumentaliza la manera en que su cuerpo móvil inscrito en el celuloide representa y encarna al pueblo cubano y, a través de él, a la revolución. Funciona a la manera de una alegoría, dándole cuerpo a la revolución36”. Es el “cuerpo político” de Castro, en definitiva, el principal parapeto que yergue el NIL contra el “cuerpo político” de Pinochet.

Conclusión

  • 37 collas, Gérald, “Un bien mauvais sujet”, Images documentaires, no 23, 1995, págs. 18-19.

36La estrategia de representación del enemigo que mezcla la demonización con la caricaturización no es una invención cubana, ha estado presente en la propaganda política desde antes de la invención del cine y ha tenido en la Segunda Guerra Mundial uno de sus momentos claves. Como explica Gérald Collas, cuando el enemigo filmado ya era previamente el enemigo del público —es el caso de Pinochet desde su primera aparición en el NIL—, este último experimenta un cierto placer al ver que su odio está siendo legitimado o confirmado por el filme, se vuelve un odio compartido y reafirmado: “Filmar al enemigo, es en este caso caricaturizarlo, sea para asegurarse el efecto de miedo que producirá su imagen, sea para conjurar ese miedo al ridiculizarlo (…). Al hacer a mi enemigo temible y ridículo a la vez, me privo de la posibilidad de comprender su fuerza. La demonización del enemigo lo convierte en un ser totalmente aparte, en un monstruo37”.

37Frente a ese enemigo monstruoso, la figura del líder sirve como antídoto y como fuente de seguridad, más aún cuando se trata de un líder carismático y de un régimen personalista. No se trata aquí de buscar analizar al enemigo para deconstruir sus argumentos y refutarlos, sino que de exhibir al enemigo como una amenaza que sirve para consolidar la unión de la comunidad entorno a la figura protectora del líder, dentro de la dicotomía de la Guerra Fría. A partir de la renovación cotidiana de la confianza en la protección de la autoridad parece posible, también, confiar en la victoria final del socialismo.

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Notes

1 garate chateau, Manuel, “El nacimiento de un monstruo”, Caravelle, no 104, 2015, págs. 87-114. 31 de marzo de 2023 journals.openedition.org/caravelle/1588.
; id., “Augusto Pinochet dans la caricature de presse française et anglo-saxonne, 1973-2006”, Monde(s), no 8, 2015/2, págs. 105-120. pilatowsky goni, Priscila; cabranes, Amaia. “Militancias gráficas: carteles y solidaridad transnacional entre Francia y América Latina 1970-1980”, Secuencia, no 108, 2020, págs. 1-44. 31 de marzo de 2023, www.redalyc.org/journal/3191/319170153013.

2 Sus negativos, preservados en el Instituto Nacional del Audiovisual de Francia están inscritos como Memoria del Mundo en la UNESCO. Para una historia del NIL ver: álavares díaz, Mayra, El Noticiero ICAIC y sus voces, La Habana, Ediciones La Memoria, 2012 y berthier, Nancy; areas, Camila (dir.), Noticiero ICAIC 30 ans d’actualités cinématographiques à Cuba, Paris, Éditions INA, 2022.

3 gárate chateau, Manuel, “El nacimiento de un monstruo”, op. cit. pág. 89.

4 En contrapartida, en el NIL los otros miembros de la junta militar chilena están prácticamente ausentes.

5 Sobre las relaciones cubano chilenas durante la UP ver: schmiedecke, Natália, “Fraguando la unidad de dos estrellas solitarias. Relaciones políticas y culturales entre Chile y Cuba durante la Unidad Popular”, Iberoamericana, no 78, 2021, págs. 154-175. 31 de marzo de 2023 journals.iai.spk-berlin.de/index.php/iberoamericana/article/view/2907.

6 moine, Caroline, “‘Votre combat est le nôtre’. Les mouvements de solidarité internationale avec le Chili dans l’Europe de la Guerre froide», Monde(s), no 8, 2015/2, págs. 83-104. 31 de marzo de 2023 www.cairn.info/revue-mondes-2015-2-page-83.htm.

7 compagnon, Olivier, “Chili, 11 septembre 1973. Un tournant du xxe siècle latino-américain, un événement-monde”, Revue internationale et stratégique, vol. 3, no 91, 2013, págs. 97-105. 31 de marzo de 2023 www.cairn.info/revue-internationale-et-strategique-2013-3-page-97.htm.

8 En el caso europeo, las izquierdas de Francia e Italia se habían mostrado interesadas en adaptar a sus contextos locales la alianza electoral entre comunistas y socialistas llevada a cabo por la UP.

9 gárate chateau, Manuel, “El nacimiento de un monstruo”, op. cit., pág. 94.

10 sontag, Susan, Sobre fotografia, São Paulo, Companhia das letras, 2004.

11 eco, Umberto, Historia de la fealdad, Barcelona, Lumen, 2007, pág. 185.

12 Ibid., pág. 190.

13 Dada la ausencia de títulos en la mayoría de los noticieros, haré referencia a ellos a través del número de edición y el año. Con ello facilito, además, su búsqueda en las bases de datos del INA, que albergan las ediciones digitalizadas del NIL.

14 La única excepción que he encontrado es la Edición 625 de 1973 en la que se habla de “barbarie nazi”.

15 hosoda, Haruko, “The Franco Regime’s Influence On Cuba 1959-75”, International Journal of Cuban Studies, vol. 2, no 1/2, 2010, pág. 51.

16 aguiar, Carolina, “Subversão, clandestinidade e farsa: o cinema de solidariedade ao Chile e suas estratégias”, in O cinema e as ditaduras militares, Marcos Napolitano, Eduardo Morettin (dir.), São Paulo, Intermeios, 2018, pág. 209; gárate chateau, Manuel, “El nacimiento de un monstruo”, op. cit. pág. 97.

17 del valle-dávila, Ignacio; aguiar, Carolina, “A via chilena em debate: análise de Compañero presidente (1971) e El diálogo De América (1972)”, Significação, Revista. Cultural. Audiovisual, no 40, 2013, págs. 153-172. 31 de marzo de 2023 www.revistas.usp.br/significacao/article/view/71676.

18 El documental tuvo poca circulación (probablemente a raíz del golpe de 1973). Según el testimonio que me entregó su realizador, se terminó extraviando. El fragmento citado corresponde a la copia del guion depositada en la Cinemateca de Cuba. torres, Miguel, Introducción a Chile (guion), Cinemateca de Cuba, 1972, s/p.

19 Ibid.

20 guevara, Alfredo, ¿Y si fuera una huella?, La Habana, Editorial Nuevo Cine Latinoamericano, 2009, págs. 283-284.

21 aguiar, Carolina, “O golpe de Estado no Chile e o cinema documental no ICAIC”, Doc On-Line, 2019, Special Issue, Doc On-Line, 2019, págs. 182-200. 31 de marzo de 2023 doc.ubi.pt/ojs/index.php/doc/article/view/660/446.

22 guevara, Alfredo, op. cit., pág. 284.

23 Guevara enumera las ediciones 1, 2, 3, 4, 5, 7, 8, 9, 10, 11, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 23, 24, 25, 26, 27, 28. Sin embargo no les atribuye año por lo que resulta difícil saber si se refiere a las primeras ediciones del NIL (prácticamente sin relación con Chile) o a las ediciones de algún periodo específico. Ibid.

24 Álvarez negaba esa conexión con el cine soviético al que solo dice haber tenido acceso a finales de los años sesenta; sin embargo, el análisis de las técnicas de montaje del NIL y de sus documentales de los años sesenta y setenta, así como la comparación entre escenas específicas de algunos de sus filmes, como 79 primaveras (1969) y otras del documental de Dziga Vertov Tres cantos a Lenin (1934) permiten defender la existencia de vínculos formales ambos. del valle-dávila, Ignacio, Cámaras en trance, Santiago, Cuarto Propio, 2014, págs. 120-126.

25 andrew, James Dudley, As principais teorias do cinema, uma introdução, Rio de Janeiro, Zahar, pág. 49.

26 álvarez, Santiago, “El periodismo cinematográfico”, Cine cubano, no 177-178, 2010, pág. 35.

27 Ibid.

28 Ibid.

29 álvarez, Santiago, Now, ICAIC (prod.), 1965, 1 film (5 min).

30 álvarez, Santiago, LBJ, ICAIC (prod.), 1968, 1 film (18 min).

31 álvarez, Santiago, El drama de Nixon, ICAIC (prod.), 1971, 1 film (10 min).

32 arêas, Camila, “La ritournelle États-unienne: dénoncer et rire de l’ennemi”, in Noticiero ICAIC 30 ans d’actualités cinématographiques à Cuba, Nancy Berthier; Camila Arêas (dir.), Paris, Éditions INA, 2022, pág. 164.

33 Ibid., pág. 194.

34 Tomo prestado el título del largometraje de Tomás Gutiérrez Alea ambientado en el siglo xvii, pues sintetiza bien mi tesis. Pero, no sostengo con ello que pueda establecerse una equivalencia estricta entre ese filme y el NIL. Con todo, la alegoría que propone Gutiérrez Alea es una batalla contra el oscurantismo, donde la revolución es anunciada como un horizonte esperanzador. Cf. gutiérrez alea, Tomás, Una pelea cubana contra los demonios, ICAIC (prod.), 1972, 1 film (120 min).

35 berthier, Nancy, “Fidel Castro: un monument de celluloïd» in Noticiero ICAIC 30 ans d’actualités cinématographiques à Cuba”, op. cit., pág. 293.

36 Ibid. pág. 294.

37 collas, Gérald, “Un bien mauvais sujet”, Images documentaires, no 23, 1995, págs. 18-19.

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Table des illustrations

Titre Figura 1: Retrato de Che Guevara de Alberto Korda.
Légende Guerrillero heroico / Alberto Korda, La Habana, 1960, Leica M2 90 mm, blanco y negro.
Crédits Public Domain Mark 1.0.
URL http://0-journals-openedition-org.catalogue.libraries.london.ac.uk/iberical/docannexe/image/1012/img-1.jpeg
Fichier image/jpeg, 121k
Titre Figura 2: Augusto Pinochet con gafas de sol, 18 de septiembre de 1973.
Légende General Augusto Pinochet en el Tedeum (Fragmento) / Chas Gerretsen, Santiago de Chile, 1973, blanco y negro.
Crédits Imagen con licencia CC BY-NC-SA 2.0.
URL http://0-journals-openedition-org.catalogue.libraries.london.ac.uk/iberical/docannexe/image/1012/img-2.jpeg
Fichier image/jpeg, 40k
Titre Figura 3: Fotograma con la primera imagen de Pinochet en la Edición 625 del NIL.
Légende Fotograma de la Edición 625/ Miguel Torres, Cinemateca de Cuba, La Habana, 1973, blanco y negro.
URL http://0-journals-openedition-org.catalogue.libraries.london.ac.uk/iberical/docannexe/image/1012/img-3.jpeg
Fichier image/jpeg, 21k
Titre Figura 4: Recorrido por el cuerpo de Pinochet en la Edición 625 del NIL.
Légende Ibid.
URL http://0-journals-openedition-org.catalogue.libraries.london.ac.uk/iberical/docannexe/image/1012/img-4.jpeg
Fichier image/jpeg, 34k
Titre Figura 5: Fotografía de la Parada Militar de 1971.
Légende Augusto Pinochet 1971 / Guillermo Gómez Mora, Biblioteca del Congreso Nacional — Chile, 1971, blanco y negro.
Crédits Licencia CC BY-SA 3.0.
URL http://0-journals-openedition-org.catalogue.libraries.london.ac.uk/iberical/docannexe/image/1012/img-5.jpeg
Fichier image/jpeg, 133k
Titre Figura 6: Fotograma del rostro de Pinochet fundido con el de Hitler, Edición 627 del NIL.
Légende Fotograma de la Edición 627/ Santiago Álvarez, Cinemateca de Cuba, La Habana, 1973, blanco y negro.
URL http://0-journals-openedition-org.catalogue.libraries.london.ac.uk/iberical/docannexe/image/1012/img-6.jpeg
Fichier image/jpeg, 64k
Titre Figura 7: Uniformes de militares chilenos contemporáneos.
Légende Efectivos del Ejército de Chile - Parada Militar 2015 / Ministerio de Defensa Nacional, Santiago de Chile, 2015, color.
Crédits Licencia CC BY-SA 2.0.
URL http://0-journals-openedition-org.catalogue.libraries.london.ac.uk/iberical/docannexe/image/1012/img-7.jpeg
Fichier image/jpeg, 172k
Titre Figura 8: Uniformes de militares alemanes en 1940.
Légende Wehrmacht, foto de recuerdo / Archiv E494 WWII, 1940, blanco y negro.
Crédits Licencia CC BY-NC-SA 2.0.
URL http://0-journals-openedition-org.catalogue.libraries.london.ac.uk/iberical/docannexe/image/1012/img-8.jpeg
Fichier image/jpeg, 164k
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Pour citer cet article

Référence électronique

Ignacio del Valle-Dávila, «  La creación del enemigo: Augusto Pinochet en el cine cubano  »Iberic@l [En ligne], 23 | 2023, mis en ligne le 01 juin 2023, consulté le 21 juin 2024. URL : http://0-journals-openedition-org.catalogue.libraries.london.ac.uk/iberical/1012 ; DOI : https://0-doi-org.catalogue.libraries.london.ac.uk/10.4000/iberical.1012

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Auteur

Ignacio del Valle-Dávila

Universidad Estadual de Campinas (UNICAMP)

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